Los mejores materiales para tejados y sus principales características

¿Conoces los materiales más utilizados en tejados? En este artículo te vamos a indicar los materiales más usados en cubiertas y tejados. Un conocimiento que te puede ser realmente útil si estás construyendo tu vivienda, quieres darle una nueva cara o cambiar el tejado de tu hogar. Además, no solo te vamos a dar a conocer los principales materiales, sino que te vamos a explicar las principales características de cada uno para que puedas escoger el material perfecto en función de tus necesidades.

  • Tejas: de arcilla y de hormigón

Las tejas son el material predominante en la construcción de tejados. Hay que indicar que existen diferentes tipos de tejas, las tejas de arcilla (que son las más comunes) y las tejas de hormigón. Cada una de estas tejas cuenta con unas características diferentes, aunque de ambas hay que señalar que son resistentes y necesitan poco mantenimiento.

Las tejas de hormigón son muy resistentes, pueden resistir a fuertes tormentas y a vientos de más de 200 kilómetros por hora. Sin embargo, hay que señalar que este material es bastante pesado y que tiene a acumular restos como musgo o moho, lo que puede sobrecargar la estructura y dañar el material. Otro inconveniente es que las tejas de hormigón suelen ser más caras que otros materiales.

Las tejas de arcilla son las más comunes gracias a todas sus ventajas. Este material presenta gran durabilidad y no requieren casi de mantenimiento.

Además de estos dos tipos de tejas existen otros como las tejas plásticas, que normalmente se realizan de materiales como el PVC. Estas tejas suelen ser más económicas, su instalación es bastante sencilla y se pueden encontrar en multitud de colores y formas diferentes.

  • Pizarra

Otro material interesante para tejados y cubiertas es la pizarra. Este material destaca porque es impermeable, inalterable en el tiempo y aporta una gran belleza estética a los tejados.

“La característica fundamental de la pizarra es que es impermeable, por lo que protege de la lluvia y de la nieve, así como evita humedades. Pero además es inalterable en el tiempo y presenta una alta durabilidad. El uso de pizarra en tejados y cubiertas es sinónimo de longevidad. Tanto que muchos edificios antiguos están cubiertos con pizarra y todavía sucumben el paso de los años”, explican desde Pizarras y Derivados, empresa especializada en la comercialización y distribución de pizarras para tejados, suelos y exteriores.

Pero además de todas las ventajas que han señalado estos profesionales hay que recordar que la estética que aporta la pizarra es única. Además, a diferencia de lo que se suele pensar se pueden encontrar pizarras en distintas texturas, tonalidad y formatos.

No obstante, la pizarra también cuenta con inconvenientes, siendo el principal su precio. Este tipo de material suele ser más caro que otras opciones del mercado. Sin embargo, si no solo se valora el precio y se tienen en cuenta otros aspectos como la durabilidad la inversión puede ser interesante e incluso producente.

  • Madera

Y el otro material tradicional en tejados y cubiertas es la madera. Este tipo de material se suele emplear en zonas montañosas y rurales, ya que aporta una estética rústica. Sobre las características de este material hay que señalar que ofrece grandes propiedades térmicas y aislantes, permiten la circulación del aire y suelen ser duraderos, pero siempre y cuando se les realice un buen mantenimiento.

Sobre el mantenimiento hay que indicar que es muy importante, ya que si no se realizan cuidados constantes el material se puede estropear. Por ello, a pesar de que la madera sea un material bastante económico si se tiene en cuenta este mantenimiento el precio a la larga se ve incrementado. En el mantenimiento habitual de este tipo de material se encuentra la aplicación de una capa ignífuga para evitar lo máximo posible el riesgo de incendios. También hay que indicar que en función del tipo de madera empleado en la construcción de la cubierta el mantenimiento puede variar, por lo que es importante siempre seguir los consejos y recomendaciones de los especialistas.

Estos son los materiales más utilizados en tejados y cubiertas, pero no quiere decir que sean los únicos. Para optar por uno u otro es importante tener en cuenta diferentes aspectos como el presupuesto, las necesidades o el clima del lugar en el que se encuentra la construcción, así como la estética deseada. Pero siempre en caso de duda (como ya hemos indicado) os aconsejamos pedir recomendación a especialistas, ya que ellos os aconsejarán en función de vuestro caso particular.

 

 

¿Servicio doméstico o externo, cuál nos conviene más?

Hay muchas razones por las que podemos llegar a necesitar de un servicio doméstico que nos ayude en casa, el problema es elegir cuál de las modalidades se adapta mejor a las necesidades que tengamos y también, a nuestro presupuesto.

Para poder saber cual de las dos modalidades es la que nos conviene más, es importante saber cuales suelen ser las responsabilidades en ambos casos, y las diferencias entre uno y otro, pues con esto claro, es que podremos tomar la decisión más acertada. Para hablar de ello, hemos contactado con Servicio Doméstico Sant Pau, quienes nos ayudarán a entender mejor cómo funcionan ambos servicios.

Servicio doméstico interno

Este tipo de personal es aquel que se encarga de llevar a cabo todas aquellas tareas de limpieza, lavandería, plancha e incluso la cocina. En definitiva, todo aquello que hay que realizar en una casa, y también se hacen cargo del cuidado de los más pequeños o de los mayores, si los hubiere durante su jornada laboral.

Por otro lado, como conviven en el hogar familiar, hay que quedar muy claro cuáles son sus responsabilidades, así como también sus horarios y tiempos de presencia.

Antes de continuar, es importante hacer un paréntesis en el que expliquemos ¿qué son los tiempos de presencia? Estos deben entenderse como aquellos en el que permaneciendo la empleada de hogar a disposición del empleador, no realiza ningún trabajo efectivo, algunos ejemplos de tiempo de presencia son actividades como abrir la puerta, coger el teléfono, simplemente permanecer en la vivienda familiar para el supuesto de que se necesite sus servicios, etc.

Cuando se contrata un servicio doméstico interno, hay que tener claro que la empleada se aloja en la vivienda donde cumplirá labores, conviviendo las 24 horas del día con la familia. Generalmente este tipo de jornadas van desde el lunes hasta el sábado por la mañana, teniendo el domingo como día libre (salvo que tanto el empleador como la empleada lo acuerden de otra manera). En este tipo de servicio doméstico, es el empleador quien debe correr con los gastos de manutención de la empleada.

El proceso de selección de una empleada interna suele ser más riguroso y se toma más tiempo, ya que requerimos de una persona de confianza para el cuidado de nuestros seres queridos.

Contrario a lo que se puede pensar, contratar un servicio doméstico interno no debe ser considerado como un lujo, al contrario, trae consigo muchas ventajas para la familia. Alguna de ellas son:

  • Realiza las tareas del hogar, como la limpieza, lavado de ropa, planchado, etc.
  • Son ideales para hogares donde habitan niños pequeños o personas muy mayores que requieren de atención, incluso durante la noche.
  • Pueden asistir a personas enfermas en tareas como el cuidado y aseo.
  • Pueden realizar tareas externas como hacer recados, sacar a pasear a las mascotas, acompañar a los niños a la escuela u otras actividades.

Servicio doméstico externo

Contar con una empleada doméstica bajo esta modalidad también es una buena opción. Estas realizan las tareas del hogar como la limpieza general de la casa, así como las zonas externas: terrazas y patios. Según las necesidades del empleador en ocasiones no sólo se centran en la limpieza, ya que también pueden y suelen cocinar, hacer la lista de la compra y realizarla, así como planchar y lavar la ropa. En este aspecto el cuidado de niños y personas mayores también es otra de las labores que realizan, con la diferencia de que la disponibilidad de horario es muy distinta.

Es evidente que al ser una empleada de servicio externo, la privacidad y vida familiar no se ve demasiado afectada. En comparación con la otra modalidad, las rutinas no se ven muy modificadas, pues la empleada cumplirá con sus labores en el horario acordado y se retirará a casa, lo que implica que no hay convivencia a largo plazo.

En relación a la convivencia, como es normal, suele ser más fácil que en la otra modalidad, ya que sucede que en mayoría de los casos, mientras la empleada está en casa los clientes están en sus actividades diarias, por lo que los horarios no suelen coincidir demasiado.

Por lo general este tipo de empleadas domésticas son más sencillas de conseguir, pues si analizamos la situación desde otro punto de vista, para las empleadas del hogar esta modalidad les ofrece más ventajas, ya que pueden conciliar su trabajo con su propia vida familiar, por no hablar de una mayor independencia tanto laboral como familiar

¿Cómo funciona a nivel legal?

Cuando se va a contratar un servicio doméstico, es fundamental hacerlo de la mano de profesionales, pues no solo se encargan de encontrar a las personas interesadas en el trabajo, sino también las que mejor se adapten a las necesidades del empleador.

Si bien esto es muy importante, la realidad es que contar con la ayuda de especialistas no sólo es positivo en los aspectos que ya mencionamos, sino porque nos ayudarán a llevar y entender todo lo que implica la normativa legal existente en relación al servicio doméstico. Esto es necesario porque como empleadores, debemos tomar en cuenta lo que dice la ley antes de llegar a una decisión definitiva sobre el tipo de servicio que requerimos para nuestro hogar.

Algunas cosas importantes que debemos saber sobre la normativa legal son las siguientes:

  1. La jornada de trabajo: La jornada máxima semanal será de cuarenta horas de trabajo efectivo, sin perjuicio de los tiempos de presencia, los cuales deberán ser pactados entre las partes y no podrán exceder de 20 horas semanales de promedio en un mes. Si estas horas fueron excedidas, el trabajador tendrá derecho a una compensación por las horas excedidas. La retribución de estos periodos no podrá ser, en ningún caso, en cantidad menor a las horas ordinarias.
  2. Los periodos de descanso: El trabajador deberá contar con los siguientes periodos de descanso:
  • Entre dos jornadas de trabajo en dos días diferentes: 12 horas mínimo, pudiendo reducirse a diez para empleados del hogar internos.
  • Descanso diario de las trabajadores internas: Contará con dos horas todos los días para las comidas principales. Dichos descansos no computan como tiempo de trabajo.
  • Descanso semanal: Treinta y seis horas consecutivas.
  • Vacaciones anuales: 30 días naturales, que podrán fraccionarse siendo al menos uno de ellos de un mínimo de 15 días consecutivos. Estos 15 días podrán ser elegidos por el empleador –propietario de la casa-, en defecto de pacto en contrario.
  • El trabajador tiene derecho al disfrute de las fiestas previstas para el resto de los trabajadores.

Si bien es importante que sepamos estas cosas, si se cuenta con el acompañamiento de profesionales ellos se encargaran de que se cumplan las normativas legales tanto en beneficio del cliente, como de quien presta el servicio.

¿Qué cualidades debe tener la persona que elijamos para trabajar en casa?

Otro aspecto importante que se debe tomar en cuenta es las cualidades que debe tener la persona que elijamos para las funciones del servicio doméstico, por lo general debemos pensar en que tengan:

  • Buena actitud: La persona que se seleccione debe tener una actitud inmejorable a la hora de atender a los miembros de la familia, respetar las reglas de la casa y mostrarse disponible a tus necesidades. Además, la educación y la empatía serán importantes tanto por parte del empleador, como por parte de la empleada.
  • Profesional: Sin duda, una de las cualidades más importantes es la profesionalidad de la empleada de hogar, esta debe ser una persona responsable y que ejerza su trabajo de manera eficaz y eficiente.
  • Discreta: Se trata de una cualidad fundamental. La empleada debe respetar la intimidad de la casa y de cómo se lleven las cosas, pues está allí para ayudar y facilitarle la vida a los empleadores. Intervenir cuando no se le solicita, puede ser contraproducente.
  • Honrada: Es algo que se valora mucho, sobre todo en los tiempos que corren. En cualquiera de las modalidades la persona que llegue a casa debe tener la honestidad y la honradez como bandera, pues estas serán las llaves que le permitirán mantener el trabajo a largo plazo.
  • Educada y comunicativa: La empleada de servicio doméstico debe ser una persona educada en el trato y comunicativa, que sea capaz de hablar con los miembros de la unidad familiar con confianza. Esto es fundamental para la armonía de la casa pues realmente va a convivir con los miembros de familia ciertas horas al cabo del día y es importante mantener una buena relación.

Un servicio doméstico puede ser de gran ayuda, siempre y cuando, la persona que se seleccione sea la ideal para la familia. Para que esto se logre, es fundamental involucrarse en el proceso de selección -aún cuando este sea llevado por los profesionales- y conversar con todas las aspirantes, pues la primera impresión es definitiva.

Confiar en el instinto y en la química que se tenga con las aspirantes también ayuda a elegir y que esta elección sea verdaderamente beneficiosa para nuestro hogar y para la familia en general. Pues de no involucrarse en el proceso, se corre el riesgo de que la persona que llegue a casa, no sea la correcta para el puesto.

Cómo vivir en una casa en obras y no morir en el intento

Todos entramos en pánico cuando escuchamos la palabra obras. De hecho, cuando tenemos un problema con las tuberías y tiene que venir un fontanero a casa, cruzamos los dedos para que se solucione sin necesidad de tirar abajo parte de la pared o incluso del suelo. Y es que es muy molesto vivir en una casa que está en obras: la vivienda se llena de polvo, supone tener inoperativa una estancia de la casa (si se trata de un dormitorio se puede poner solución, el mayor problema suele venir cuando no podemos contar con el baño o con la cocina) y, además, los ruidos que produce una obra suelen ser muy molestos, especialmente en una época en la que muchas personas siguen trabajando desde casa y lo niños pasan más tiempo en casa del habitual.

Todos, en algún momento de nuestra vida, hemos tenido que vivir en una casa en obras. Y si ya de por sí es complicado mantener una rutina y que no reine el caos en el día a día, mejor no hablemos de cuando no sabes en qué momento se terminará la obra y podrás volver a contar con todas las estancias operativas. Y es que tan necesario es saber mantener la compostura como hacer una planificación minuciosa de todos los pasos a seguir.

Los consejos varían en función de qué estancia es la que se encuentra en obras. Aparentemente, el mal menor sería la reforma de una habitación, ya que la persona que duerme en ese cuarto se puede trasladar momentáneamente a otra habitación en la que quepa otra cama o, en su defecto, poner un colchón hinchable en el salón de casa o en cualquiera otro espacio de la casa. Más fácil todavía si se trata de un estudio o despacho, ya que valdría con trabajar desde otra habitación, aunque es probable que disminuya la capacidad de concentración o se generen interrupciones más a menudo.

Peor sería que las obras afecten al baño o a la cocina. En el caso de que la reforma se ubique en la cocina, todos pensamos en la lavadora. Hay diferentes opciones, como limpiar a mano si se trata de piezas pequeñas como ropa interior o camisetas, y también se puede acudir a la casa de algún familiar. Sin embargo, para no estar siempre molestando a amigos y familiares y para que eso no nos genere problemas a la hora de encontrar a alguien que pueda ayudarnos justo cuando lo necesitamos, la mejor opción es acudir a una lavandería de autoservicio. Y es que, como nos recuerdan desde LavaTur, este servicio siempre está a punto para su uso y, además, es económico. Otro de los beneficios es que las lavadoras tienen mucha capacidad, los detergentes que usan son delicados y cuentan con diferentes programas.

Pero otro de los problemas que nos podemos encontrar al no poder contar con la cocina es el de las comidas. A todos nos gusta de vez en cuando que nos cocinen y salir a comer a un restaurante, pero hacerlo cada día durante un periodo de tiempo que nunca sabes de cuánto va a ser no es económico ni saludable. Hay varias opciones para hacer frente a esta posibilidad, como preparar y congelar comida para tenerla lista y a golpe de microondas si se trata de reforma programada, acudir a casa de amigos o familiares a por comida o preparar comidas muy rápidas y que apenas requieran de cocción.

En cuanto al baño, es otra de esas estancias con las que no sabemos ni podemos vivir. Puede ser que, incluso, nos corten el agua y no podamos abrir el grifo para nada. Sea cual sea el caso, lo mejor es tener siempre botellas o garrafas de agua rellenadas para poder limpiarnos la cara, las manos o los dientes, así como tener a mano un balde en el que pueda caer el agua si no puede correr por las tuberías. Para las duchas y demás aseo hay varias opciones: utilizar las duchas del gimnasio (si tenemos una matrícula contratada y la mensualidad pagada), pedir a amigos o familiares que nos dejen utilizar los baños de sus casas e, incluso, pedir el favor a algún vecino, si tenemos buena relación con alguno de ellos.

Cosas a tener en cuenta

Antes de ponernos manos a la obra con una reforma, hay diferentes cuestiones que tienen que quedar claras y definidas. Hablamos del presupuesto, para controlar que te lo puedes permitir y que no van a surgir gastos inesperados a los que no se pueda hacer frente; tener en cuenta los años que tienen las instalaciones para saber si vale más la pena cambiar el sistema y no tenerlo que hacer más adelante; elegir a un equipo eficiente y en quienes puedas confiar; y pedir permiso a la comunidad o a tu casero, en caso de necesitarlo.