Global Mobility: empresas sin fronteras

La globalización es una realidad. Todo y todos estamos interconectados de una u otra manera, estemos donde estemos. Las tecnologías más avanzadas permiten que la distancia no exista y se disponga de una libertad impensable hace unas décadas. Esta realidad no se queda en las relaciones personales. Va mucho más allá. En el terreno laboral, el futuro del trabajo está en plena transición. Se encuentra en un periodo de cambio que hace posible que las empresas que hasta hace poco ofrecían trabajo remoto dentro de su territorio, ahora puedan ofrecer esos empleos con sus correspondientes ventajas a nivel internacional.

Dentro del mundo empresarial, nos encontramos con unas fronteras geográficas cada vez más difusas. Aquí entra en escena lo que se conoce como movilidad global, o para que suene más chic, Global Mobility. Esta movilidad ha dejado de ser una función logística dependiente de los recursos humanos de una empresa para convertirse en uno de los pilares más relevantes a nivel de estrategia de la dirección corporativa. No se trata de desplazar a profesionales de un lado a otro; consiste en gestionar lo que se considera el activo más valioso de una empresa: el talento, dentro de un ecosistema legal, fiscal y social que tiene una complejidad nunca antes conocida.

La Global Mobility se ha convertido en un marco estratégico y operativo que hace posible que las empresas puedan desplazar a sus empleados por las fronteras internacionales con eficiencia y de forma legal. La importancia de la misma reside en la capacidad de las empresas para atraer y retener a los mejores profesionales. El talento a este nivel tan elevado valora la experiencia internacional como moneda de cambio esencial para su desarrollo, por lo que las empresas necesitan esa agilidad para poder cubrir las brechas más críticas en aquellos mercados específicos, fomentando una cultura multicultural.

Moverse para expandirse

Trabajar desde casa o en remoto proporciona una libertad de lo más interesante. En Crowe, como firma de servicios profesionales a nivel mundial que ayuda a sus clientes a tomar decisiones más inteligentes para generar un valor duradero, saben muy bien lo que necesitan las empresas para atraer y retener el talento, por lo que son expertos en asesorar en cuestiones de movilidad global. Como nos explican, el trabajo remoto da libertad. La Global Mobility proporciona esa libertad a nivel internacional. Si se quieren ampliar las opciones de talento y expandirse de forma internacional, hay que aumentar esa capacidad de movilizar al personal y ofrecer servicios de reubicación a los empleados.

Hasta hace unos años, este concepto significaba trasladar a un empleado a otro país como expatriado o priorizar los viajes de negocios para cumplir con los objetivos de la empresa. Eso ha quedado atrás y ahora los empleados expatriados evolucionan y Global Mobility apoya de forma integral el traslado utilizando a su personal internacional.

Para las empresas, esta expansión puede aportar mayor crecimiento profesional y personal de sus empleados; expansión a mercados transfronterizos y globales; aceleración a nivel de crecimiento mundial; aumento de la rentabilidad y un incremento en la atracción y retención de los empleados. Por lo que un trabajador puede considerar la posibilidad de mudarse para poder estar más cerca de familiares y amigos, conectar con un nuevo país, explorar nuevas opciones y oportunidades de crecimiento personal y experimentar la libertad que proporciona el trabajo a distancia.

Esta movilidad a nivel global es importante para las empresas, aunque, debido a la velocidad a la que se producen los cambios, hay que preguntarse sobre el futuro de la global mobility y cómo afecta esta experiencia a los empleados.

Si se quiere ser el primero a la hora de atraer el talento necesario, conviene adoptar la contratación sin fronteras para que la gestión del talento se centre en lo importante: el ser humano. La global mobility permite a las empresas conectar el talento internacional y cambiar la equivocada idea de que los mejores profesionales proceden de determinados países. Es la oportunidad de que las empresas creen un mundo en el que la capacidad determina la oportunidad.

Las empresas se limitaban a aplicar un enfoque único a la hora de asignar los puestos de trabajo; ahora lo que hacen es trabajar con su personal en movimiento con la finalidad de encontrar la solución adecuada y que además sea flexible para ambas partes. La cuestión no se queda en lo que necesita el negocio, sino en cómo se puede liderar el mercado dentro de un marco tan competitivo como el actual.

El número de empleados que esperan que la libertad de movilidad les llegue como parte de su desarrollo profesional aumenta de forma gradual, haciendo que las estrategias de Global Mobility se hayan convertido en un impulso esencial a la hora de hacer la contratación de talentos.

Cabe señalar que, del mismo modo que muchos quieren adoptar la movilidad global, otros no la tienen como prioridad, por lo que, llegado el momento de considerar las políticas relacionadas con la Global Mobility, hay que asegurarse y plantearse para quién supone una gran oportunidad. Como ocurre con cualquier beneficio, pueden existir desafíos al mismo tiempo que supone una serie de ventajas, como veremos a continuación.

Beneficios y retos de la Global Mobility

Adoptar la movilidad global aporta una serie de beneficios, como la reducción de la brecha de talento internacional, el impulso de la innovación, la ampliación de la base de clientes y el aumento de la colaboración y el rendimiento del equipo de trabajo.

Durante los últimos años, han sido muchos los empleados que han tenido que reevaluar su relación con el trabajo, sobre todo después de la pandemia. Generaciones como los millennials o la generación Z ven el trabajo como una oportunidad de aprender y crecer en todos los sentidos, por lo que se decantan por los trabajos flexibles y en remoto. Si se quiere aumentar la retención de talento, las empresas tienen que ofrecer la oportunidad de que puedan trabajar donde ellos decidan, ya que se trata de generaciones que quieren vivir como nómadas digitales con la aspiración de romper las fronteras.

En la actualidad, las principales prioridades en el crecimiento de la carrera profesional son la flexibilidad y la experiencia. Si quienes contratan no son capaces de satisfacer estas prioridades, el talento buscará la empresa que lo haga. Por lo que tienen que adaptarse y ofrecer a los empleados experiencias de trabajo con Global Mobility.

Eliminar fronteras permite ofrecer oportunidades a la mejor persona sin que importe dónde se encuentre. Las empresas pueden cultivar la diversidad en el lugar de trabajo empleando a personas de diferente edad, género, etnia, orientación sexual o cultura, creando equipos de trabajo globales, inclusivos y diversos con los consiguientes beneficios, como llegar a grupos demográficos de clientes inexplorados, la creación de oportunidades más significativas de crecimiento profesional, promover la igualdad de género, reducir la brecha salarial o eliminar el déficit de habilidades.

Aprender de los equipos internacionales diversos es difícil de superar en cuestiones de desarrollo personal y profesional.

Ya no se considera que el mejor talento viva en las ciudades más grandes y potentes o cerca de las empresas y sus sedes centrales. La contratación internacional se ha convertido en una prioridad para las empresas, ya que permite encontrar mercados de talento sin explorar y animar a los empleados a trabajar desde cualquier lugar, lo que proporciona ventajas.

Lógicamente, todo esto conlleva una serie de retos y desafíos como la inmigración, el cumplimiento legal y los beneficios sociales que, a nivel internacional, son más complejos. Por suerte, el uso de la tecnología permite facilitar la movilidad global.

Uno de los retos que supone la contratación a nivel internacional o cuando hay que reubicar a un empleado es el procesamiento internacional de nómina, sobre todo si se contrata por primera vez en países diferentes. Los aspectos a considerar son las leyes y regulaciones locales, la remuneración de los empleados en otros países, las leyes fiscales internacionales, los beneficios para los empleados, los gastos bancarios y el tipo de cambio, la protección de datos y la presión sobre el departamento de recursos humanos.

Para obtener las visas necesarias, existen varios programas que estimulan la economía de los países, existiendo países que ofrecen visas para trabajar a distancia.

Si se trata de trasladar empleados a nivel internacional o se trata de contratar equipos desde el extranjero, existen complejidades que se pueden subsanar con ayuda de programas destinados a la movilidad global y que cumplen con las leyes locales. Lo mejor es dejarse asesorar por los expertos en leyes de empleo internacional a la hora de buscar y mover el talento.

En lo que respecta a los impuestos, hay que tener en cuenta aspectos como el país desde el que trabajan, la sede de la empresa, su nacionalidad y el estatus de residencia fiscal. Al contratar equipos remotos, el reto es mayor, sobre todo a nivel internacional, por lo que hay que conocer todo lo necesario para poder abordar los desafíos que supone.

Nada como contar con los servicios de los profesionales en asesoramiento para poder realizar este tipo de contrataciones, buscar y retener el talento y permitir que la Global Mobility siga evolucionando, haciendo que las empresas no tengan frontera.

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