España es un país turístico por naturaleza. Es una suerte tener tan a mano lugares como los que tiene nuestra geografía porque, por mucho que seamos de aquí y que hayamos vivido dentro del país durante toda nuestra vida, siempre tendremos un rinconcito más por descubrir. Y esa es una verdadera suerte, no hace falta que lo descubramos ahora. Por tanto, hay una gran serie de opciones de emprendimiento en materia turística en esta zona del mundo y de eso os quiero hablar a lo largo de todo este artículo. En concepto, de cómo mi familia y yo decidimos invertir en este asunto en nuestro mismísimo pueblo natal.

Somos de una zona montañosa situada en la provincia de Ávila, un lugar que siempre ha llamado la atención de todas aquellas personas que se sienten atraídas por el turismo rural. Estábamos superando la pandemia y ya veíamos que este era uno de los modelos de turismo que más y mejor estaban funcionando en ese momento en España, algo que considerábamos lógico puesto que la gente quería huir de las multitudes y buscar esos oasis de paz y tranquilidad que eran fundamentales para mantener a raya al virus y aprovechar, de paso, los descansos que nos dejara el trabajo para ganar en salud mental, que nunca está de más.

Teníamos una pequeña casa en nuestro pueblo a la que no le dábamos mucho uso y empezamos a pensar en acometer una reforma para hacer de ella un pequeño hotel rural. Sabíamos que eso conllevaba una primera inversión, pero teníamos algo de dinero ahorrado para poder acometerla sin ningún tipo de problema. Lo hablamos entre mi mujer y yo y la verdad es que, antes de lo que pensábamos, estábamos cerrando el contrato con el proveedor. Ni que decir tiene que nos cuidamos mucho de conseguir que ese nuevo hotel tuviera la imagen que nosotros queríamos para conquistar los corazones de las personas que quisieran venir a conocer el pueblo.

La verdad es que la reforma se realizó de manera bastante rápida, más de lo que nosotros habíamos previsto en un primer momento. Queríamos que empezara a estar lista para la temporada de primavera, que es cuando el hielo ha empezado a desaparecer de las calles de nuestro pueblo y cuando es mejor venir a visitarlo. Y lo cierto es que antes de marzo la obra ya estaba concluida. Sin embargo, todavía nos faltaba algo por conseguir: garantizar un mejor acceso para este nuevo hotel rural. Se podía llegar sin problema, pero el camino que conducía hacia él era de tierra y nos parecía que podríamos conseguir una mejor imagen de nuestro nuevo negocio si ese camino era asfaltado.

Aunque nuestro hotel rural ya estaba en pleno funcionamiento y a pleno rendimiento, necesitábamos que esa senda de acceso estuviera asfaltada cuanto antes para que la imagen del negocio terminara de ser redonda y perfecta. A pesar de que teníamos cierta prisa, nos tomamos nuestro tiempo a la hora de escoger al proveedor en el que íbamos a confiar para esto, como no podía ser de otra manera. Finalmente, nos terminamos decantando por Arcobloc, que destacan por ser especialistas en prefabricados de hormigón y que permiten obtener soluciones en cerramientos, revestimientos o urbanización de espacios. Nos lo había recomendado un buen amigo de la familia y esta decisión terminó siendo clave para terminar de darle al exterior de nuestro hotel justo la imagen que deseábamos.

La verdad es que los resultados fueron estupendos. Necesitábamos sobre todo que la obra no se extendiese mucho en el tiempo porque sabíamos que podía incomodar a los visitantes, pero lo cierto es que fue cosa de apenas unos días. Y tuvimos la suerte de que la imagen que quedó de nuestro hotel rural y del acceso al mismo fue espectacular, garantizando que la primera impresión de todas aquellas personas que lo visitaban fuera mucho mejor de la que ya existía antes. Esto nos daba muchas más opciones de seguir creciendo como negocio y conseguir unos resultados mucho mejores de los que ya de por sí estábamos consiguiendo.

Hemos conseguido tener una enorme cantidad de visitantes a lo largo de buena parte del año. Y eso ha permitido que nuestra pequeña posada rural sea mucho más beneficiosa de lo que nos podríamos haber imaginado en un principio. Gracias a que la imagen exterior de todo el conjunto es perfecta y que nos hemos currado todo lo que ha tenido que ver con el interior para que la gente que nos visite se encuentre como en casa, gozamos de una tremenda popularidad en toda la comarca y hemos conseguido que las reseñas que emiten los visitantes en Google Maps sean perfectas. Y ya sabéis que eso, a día de hoy, es oro puro en términos de marketing.

Nos ha venido de perlas que el turismo rural esté al alza en España desde hace algunos años. Pero es que tenemos la sensación de que, cuando deje de estarlo, porque todo es cíclico y habrá momentos mejores y peores, seguiremos teniendo argumentos suficientes como para defender que haya personas que visiten nuestro hotel rural. Se trata de un espacio familiar y en el que todos los visitantes se pueden sentir cómodos y seguros. Y, por si fuera poco, nos encontramos en un entorno que es perfecto para relajarse y olvidar la rutina que muchas veces nos consume mentalmente más de lo que nos gustaría reconocer.

Orgullosos de colaborar con nuestro pueblo 

Una de las cosas que nos ha permitido disponer de un hotel rural en nuestro municipio es que tenemos una buena fórmula para hacer que este sea más conocido y que encuentre maneras de evitar su desaparición o su abandono, que ya sabéis que son varios de los riesgos que se corren ahora en lo que se conoce como la España vaciada en la que nosotros nos encontramos. Y es que, tal y como apunta la noticia del diario El Mundo que os voy a compartir a continuación, la España rural estaba empezando a pedir protagonismo de la mano de un turismo mientras se encontraba en la búsqueda de fórmulas para empezar a repoblarse.

El turismo rural aporta un montón de beneficios para un pueblo como el nuestro. Hemos querido hacer acopio de alguno de ellos y para ello hemos recurrido a la noticia que os enlazamos a continuación y que procede de la página web de la community manager Estrella Sobrino. Son un total de diez los beneficios que procedemos a mencionaros:

Hay que aprovechar todo lo que el turismo rural nos puede aportar porque, como acabáis de ver, no estamos hablando de beneficios menores ni mucho menos. Es una posibilidad real de desarrollar económicamente una zona y de obtener esa popularidad que quizá nos ha faltado en otros momentos. No la desperdiciemos.